miércoles, 18 de abril de 2012

Clasificaciones y más fotos.

Podéis consultar las clasificaciones de todas las categorías en el siguiente enlace: Clasificaciones

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lunes, 16 de abril de 2012

Crónica del III Duatlón de Galilea por Félix y Fotos (I)

Crónica del III duatlón de Galilea por: EL REY DE LOS FLIPAOS.

Mi carrera como colaborador con la organización de la prueba  y participante en la misma comenzó desde que me levanté por la mañana. El estrés se apoderó de mí con los contratiempos de última hora.
Los trofeos no estaban preparados, no podíamos contar con presencia de ambulancia en la prueba, etc, etc. (Al final hubo 2 por falta de una).
Me dieron las dos y pico de la tarde, cuando David G, compañero del equipo y amigo y un servidor poníamos rumbo a Galilea.
Durante esta semana última no pude entrenar bien a consecuencia del horario de trabajo, la lluvia, y los susodichos preparativos de carrera. Estaba más concentrado en tareas organizativas que en la propia competición.

Visto esto, y tras un mojadita en el calentamiento, me veo que estoy corriendo. Salida en estampida. Unos tiempos y ritmos que te dejaban estupefacto. Mi ritmo a menos de 3:50 me hizo llegar hecho polvo a la transición en una 42 posición de carrera. Ahí es nada.

Pues nada,  en la bici poquito a poco iré remontando, pensé yo. Salida de la transición, salto a la burra y a meter el pié en las zapatillas. No fue tarea fácil porque las manos se te quedan sin sangre y no accionas bien los dedos. Claro si hubiera llevado guantes de bici al menos. Consigo enchufarme y hago el repecho inicial calentando.

Primera bajada y curva a la derecha. Bajo a gran ritmo e intento apurar. Curva mal tomada y carretera mojada. Ostión por arriesgar. Perdonad la expresión. Todo chapa y pintura..Una pequeña contractura en el muslo y otra en el glúteo contrario. El cambio no marcha…Algo falla. Lo hago a mano hasta que se recomponga. Ahora sí va. Bueno entonces sigo. No puedo enganchar el pedal. Paro a ver si llevaba la cala o se me había desprendido. Estaba llena de barro. Al parar se me va la olla. Estoy KO. No sigo no sigo…Empiezo a ver rasguños por todos los  lados: pierna, brazo.  Mi culo, al tacto, parece cualquier cosa.  Bueno entonces me retiro. YA…Y UN CUERNOO!!!!
Realmente me dí cuenta de que iba a correr un duatlón en ese momento. Aunque sea el último voy a llegar, pensé.
En esto que me han debido pasar unos 4690333 atletas mientras yo estaba pensado y recomponiéndome. Es lo  de menos.  Cambio estrategia:
Primero objetivo: Perdonarse.  Conversación conmigo mismo: Tío perdona, perdona, perdona por lo que te hecho… lo siento, lo siento, lo siento... Venga chaval que no pasa nada…Mira pa´lante y punto. Estás perdonado. Primero objetivo cumplido.
Segundo objetivo: Aceptarse. Conversación interna: bueno pues ahora a poner el cambio bien, quitar el barrito del pedal para seguir,  poner el glúteo dañado en su sitio y el muslo vigilarlo a ver cómo responde. En las condiciones actuales tengo que ir más despacio. Segundo objetivo cumplido.
Tercer objetivo: Superarse. Conversación interna: A por ellos!!!!! A muerte hasta meta!!!. Ahora sí con más cuidado en las curvas. Subimos al molino. Cojo a algunos. No doy importancia a nada. Me importa todo un huevo. Y si me caído otras 15 veces me levantaré y seguiré. Me perdonaré una y otra vez hasta la muerte.
Llega el calvario, la cuesta con mucha pendiente, me contengo un poco y empiezo a atacar. Al final se me hace muy dura. La gente anima. Alguno se atreve a dar empujones. No se deba hacer pues te pueden descalificar. 
En la bajada, con cuidado de no inclinar la bici, me coge un compañero del equipo y me pongo a rueda. Era un verdadero rodador.  Le doy tímidos relevos para que se recupere. Todo pasa sin pena ni gloria. Cogemos a unos corredores y luego llega el repecho anterior al pueblo. Cerca de donde me he caído. Lo hacemos a duras penas. Recta final y llegada   a la transición. Para evitar más sobresaltos me descalzo con mucho margen. Desmonto y me duele todo todo. Me avisan de que mi culo parece un colador. He estrenado el traje a lo grande.
Salgo a correr lleno de rabia….se me cargan las piernas pero hacia el kilómetro  uno voy mejor. Vamos acelerando el paso… Llegamos a meta. He llegado. Recupero un minuto y me doy cuenta del tortazo que me he dado. Me ha salido una teta en el codo. Tercer objetivo: cumplido.
Voy a la ambulancia que yo mismo había contratado hacía 3 horas. Me dicen que me duche primero, pero me lio con labores organizativas otra vez y decido sacrificar mi ducha y cura para cuando llegue a casa. Me pongo un chándal y empiezo a sacar los trofeos de las cajas para entregarlos y no hacer esperar a la gente. Acabamos, recogemos un poco y nos vamos a guardar el material. La alcaldesa de Galilea (de lo mejorcito en alcaldes y alcaldesas), gran persona, nos invita a un café a los que quedábamos por allí.
Lo mejor del día la compañía de los organizadores, amigos del club y del circuito promo, amigos del deporte y amigos del pueblo. Se puede decir que Galilea es una segunda patria para nosotros.  Se han ganado mi cariño para siempre.
Cuando llegué a casa tuve que jurar y perjurar que no había tenido relaciones sexuales con un gorila macho en celo ofreciéndoles en prueba de mi buena fé una caja de leche y unas galleticas.
A los patrocinadores deciros que me he dejado la piel en la carrera, fuera y dentro de ella y si no que se lo pregunte a mi culo, que en estos momentos está echando de menos una buena dosis de epidermis desparramada por el asfalto de las tierras de Ocón.
Por lo que a mí respecta pienso seguir haciendo lo mismo mientras pueda, así que gracias por vuestro apoyo y que sepáis que en Galilea vini, no vidi  bien la curva y luego me pegué una buena leche (www.lacturale.com) en la bici. Pero me da exactamente igual porque fue por una buena causa.

Gracias a todos los participantes, voluntarios, familias, organizadores, colaboradores, etc.


Fotos: